miércoles, 13 de agosto de 2014

EL MUNDO PUEDE CAMBIAR, PERO NO VA A CAMBIAR SOLO


Cuando Peter Benenson fundó en 1961 Amnistía Internacional, tal vez no se imaginaba que más de medio siglo después esta organización fuera a estar presente en 150 países, que gracias a la presión que esta organización ha hecho cientos de presos de conciencia hayan sido liberados desde entonces o que fuera a convertirse en una organización tan prestigiosa por su independencia y rigor.

Sin embargo, de poco vale todo esto si la acción no es continua y la presión constante, porque lo cierto es que se necesita un enorme esfuerzo para conseguir un pequeño éxito en el campo de los derechos humanos y muy poco para que ese logro que desbaratado en unos instantes. 

Sin duda, como dice el lema que puedes leer sobre la imagen, el mundo puede cambiar, pero no va cambiar solo. Para que cambie, y lo haga desde el más profundo respeto por el ser humano que somos, se necesita el aporte de muchas voluntades. Échale una mano a los derechos humanos. Puedes empezar haciendo clic sobre este enlace. Gracias.

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