jueves, 1 de mayo de 2014

EL IDIOTA, DOSTOIEVSKI EN ESTADO PURO

El idiota es otro de esos novelones del XIX, marca Dostoievski. Es decir: muchas páginas, mucho análisis psicológico, mucha tensión entre personajes, mucha disquisición moral, muchos diálogos absorbentes y mucho Petersburgo. A mí no es el Dostoievski que más me gusta —las familias del XIX y los problemas para elegir el marido adecuado a cada una de las hijas me deja frío—, pero la construcción del protagonista, del príncipe Mishkin, me parece soberbia. Mishkin es uno de esos personajes que no se olvidan nunca.

Novelas como esta son las que uno necesita para enfermar de literatura un puente como el de ahora. Liarse la manta y sumergirse en la historia mientras el mundo queda fuera de la página: placer de los liteadictos. Ideal para olvidarse hasta de uno mismo.

Os dejo un par de citas para que las vayáis rumiando: 

  • Carece usted de ternura: no busca más que la verdad, por consiguiente, es injusto (p. 541 de la edición que aparece en la foto).
  • Basta ya de dejarse llevar por los impulsos, es hora de escuchar también a la razón. Y todo esto, y toda esta vida en el extranjero, y toda esta Europa suya, todo esto, es pura fantasía, y todos nosotros en el extranjero no somos más que pura fantasía (p. 787).

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