viernes, 16 de mayo de 2014

DE VECINOS Y COMIDAS CASERAS

El otro día me encontraba sin comida y después de vencer la resistencia a salir de casa, me echo a la calle y nada más poner los pies en ella me doy de bruces con la antigua panadería del barrio, que había cerrado, pero que ahora está abierta y no sólo es panadería, sino que también prepara comidas para llevar. 

Yo que soy vago por naturaleza y más para las cosas que no me agradan (las tareas hogareñas no me apasionan), sin pensarlo dos veces me metí en el establecimiento. 

Me atiende un tipo simpático donde los haya y me "saluda" un guiso de conejo que me está diciendo que lo lleve a casa. Nos enrollamos tontamente —el dueño, no el conejo— y me cuenta que acaban de abrir, que les hace mucha ilusión el negocio que acaban de poner en marcha, que si la crisis... En fin, esas cosas que se hablan en una tienda cuando no se tiene prisa. Y yo voy y le digo que si me gusta el conejo, escribiré algo en blog. 

La verdad es que el conejo me gustó mucho, aunque más me gusta que las tiendas del barrio se recuperen, que alguien inicie un negocio y pueda vivir de su trabajo, que las personas encuentren ocupación y que puedan salir adelante.

Aquí os dejo el enlace a su facebook por si alguien del pueblo pasa por aquí y todavía no se ha enterado de que ya tenemos, como en las grandes ciudades, tienda en el barrio con comida casera para llevar a casa. Todo un lujo... y, encima, barato.

¡Que aproveche!

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