domingo, 6 de abril de 2014

YO SOY MALALA

Este libro no hay que leerlo por sus bondades literarias, que son escasas; hay que leerlo para salir de la ignorancia; para defender el derecho a la educación de millones de niñas en el mundo musulmán y en todos los mundos; para olvidarnos de las teorías conspirativas, de las teorías de la sospecha y de lo retorcidos que podemos ser pensando mal porque creemos que así vamos a acertar. ¡Cuánto daño podemos hacer desde el pensamiento tortuoso y malpensado!

La historia de Malala impresiona y conmueve. Digo la historia de esa niña llamada Malala y digo la historia que Malala nos cuenta sobre su país, sobre los talibanes, sobre la pobreza de la gente, sobre sus compañeras de clase y sus familiares, sobre la división en clanes o tribus o lo que sea. La historia de Malala es sobrecogedora porque es una historia sobre la intransigencia, la intolerancia y la brutalidad de muchos miles de descerebrados que hacen la vida imposible a muchos millones de personas.

Este libro no es otra cosa que la reivindicación de un derecho irrenunciable en el que tenemos que seguir insistiendo. Yo lo hago aquí con las palabras de Malala:  Educación para cada niño y cada niña del mundo. Es mi derecho poder sentarme en una silla y leer mis libros con mis amigas del colegio. Ver en cada ser humano una sonrisa de felicidad es mi deseo. Recordemos que la educación es el mejor instrumento que tenemos para salir de la barbarie, y aún así es difícil. Y si puedes o quieres, únete al movimiento Malala.

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