sábado, 1 de febrero de 2014

FEBRERO (COSAS DEL PODER)

Imagen tomada de Wikipedia
Entramos en febrero, ese mes paticorto y un poco anodino por el que transitamos a la espera de mejor tiempo. 

El mes se lo debemos a Numa, aquel rey romano que quiso ordenar el calendario y estableció doce meses lunares. En su origen tenía 29 días, pero después llegó la reforma de Julio César y pasó a tener 30 días los años bisiestos. En estas estábamos, cuando en honor del emperador Augusto se dio su nombre al mes sexto

Pero la cosa no quedó ahí, porque ese mes tenía sólo 30 días y no podía ser que el gran Augusto, para quien se renombraron todos los títulos, disfrutara de un mes en el calendario con un día menos que su antecesor Julio —mes y césar—. Por lo tanto, tiraron de febrerillo y cogieron el día que necesitaban para que los grandes estuvieran emparejados y no sufrieran en su orgullo.

Eso sí, febrero siguió estando dedicado a la purificación y todo ese rollo de los espíritus malignos que era necesario espantar, y que era lo que subyacía en el desmadre romano de las ancestrales fiestas lupercales, origen de nuestros carnavales, que, por cierto, este año no caen en febrero, sino en marzo. Y la culpa es de la Luna y de la Iglesia (católica), que no deja de ser pagana, mal que le pese. 

Abrigaos y sed felices.

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