jueves, 26 de diciembre de 2013

La gran belleza

Afortunadamente no todo lo que se hace en Europa es decadente, esteticista, banal ni superfluo. Incluso hay directores de cine que saben contar una historia y la cuentan. Es cierto que el viejo continente ha perdido vitalidad, y que a veces navega perdido en las formas recurrentes y autorreferentes del manierismo, pero me resisto a creer que lo mejor del cine europeo de este año sea una película que se diluye en el snobismo ingenioso de un autor incapaz de sentir algo más que la sátira sobre su propia vida.

Mientras veía la película, recordaba el poema de Neruda, Esto es sencillo, 

Muda es la fuerza (me dicen los árboles)

y la profundidad (me dicen las raíces)

y la pureza (me dice la harina).


Ningún árbol me dijo:

"Soy más alto que todos".


Ninguna raíz me dijo:

"Yo vengo de más hondo".


Y nunca el pan me ha dicho:

"No hay nada como el pan".

¡Cuánta diferencia!

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Todos los comentarios que estén firmados serán bienvenidos, pero no mantendré anónimos.