domingo, 22 de diciembre de 2013

EL HÉROE DISCRETO

Vargas Llosa es tan bueno escribiendo que hasta cuando crea una historia normalita se lee con placer. La "historia normalita" es El héroe discreto y, en mi opinión, no está a la altura de La ciudad y los perros, Conversación en la catedral o La guerra del fin del mundo, pero sigue siendo literatura, no sólo pasatiempo. De todas formas, como Vargas Llosa es quien es y por lo tanto podéis leer cientos de críticas profesionales en la Red, yo sólo voy a señalar de la manera más subjetiva lo que más me ha gustado de la novela:
  • Me gusta que la novela parta de un hecho real y cómo éste (creo que voy a volver a poner tildes en los pronombres a pesar de lo que diga la academia) se convierte en materia narrativa.
  • Me gusta la frase que genera la historia: Nunca te dejes pisotear por nadie, hijo. Este consejo es la única herencia que vas a tener.
  • Me gusta el coloquialismo en que está escrita toda ella.
  • Me gusta la duplicidad de historias (genial cuando la empleó en La tía Julia y el escribidor) y cómo terminan convergiendo.
  • Me gusta la mezcla de planos narrativos a partir del capítulo XV.
  • Me gusta que lo cotidiano sea el elemento generador de toda la trama.
  • Me gusta la reivindicación de los héroes de a pie.
  • Me gusta la mezcla de imaginación y realidad.
Ya veis, hay muchas cosas que me gustan y, sin embargo, la novela se me queda un poco corta, no termina de agarrarme, no me deja ese regusto de la gran literatura que sigue actuando durante días y días después de haber cerrado el libro y, además, no termino de ver eso que Vargas Llosa ha explicado muchas veces sobre la crítica a una sociedad en expansión económica. Sí veo la anécdota, pero no la globalidad del asunto.

Os dejo enlazadas dos críticas, una favorable y otra no tanto, para que os podáis orientar un poco mejor:
-Crítica de Jaime Cabrera.
-Crítica de Alonso Cueto.


¡Ah! y si no os ha tocado nada

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