sábado, 27 de julio de 2013

VLADIMÍR HOLAN, 3

Hay algo en el poeta checo que me empuja a relacionarlo con las figuras imposibles de Escher. No se trata de nada racional, de ningún elemento argumentativo. Es un impulso irracional, una atmósfera, quizá, en la que me sumerjo cuando leo la poesía de Holan. No sé por qué, pero cuando miro la obra de uno y leo la del otro, me da la impresión de que ambos están unidos por el mismo desasosiego metafísico, por el mismo malestar del ser.

Quizás el poema que mejor me transmite esa desazón ontológica sea el que lleva por título Oración de la piedra y del que Clara Janés nos dice que está realizado con palabras vacías de contenido. En él, Vladimír Holan se arriesga a transcribir lo absolutamente incomprensible. Vamos, que en checo tampoco dice nada. (Prólogo del libro Pero existe la música, p. 9). El poema en cuestión es este:

ORACIÓN DE LA PIEDRA

Paleostom bezjasy,
mazdun at kraun at tathau at saün
luharam amu-amu dhar!
Ma yana zinsizi?
Gamchabatmy! Darks adon darks bameuz.
Voskresajet al maimo sargiz-duz,
chisob ver gend ver sabur-sabur.
Theglatfalasar,
bezjasy munay! Dana! Gamchabatmy!

Y puestos a seguir con las sensaciones, lease el poema con el fondo de alguna pieza dodecafónica, por ejemplo, la sinfonía nº 1 de Cardillo

2 comentarios:

  1. Hola! he leído El Espejo de le Noche y El libro de poesía Avanzando y V.Holan me gusta.

    V.Holan.Sin amor nada es posible.
    Ni morir es posible sin amor.

    Un abrazo.Manoli

    Me ha gustado Nieve(El Espejo de la Noche)pag.62




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  2. ¡Hola, Manoli!

    Me alegro de que te guste porque, en principio, no es un autor que entusiasme a la primera.

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