viernes, 26 de julio de 2013

QUE NO ME DUELA MORIR

Que no me duela morir es lo que quiero...

y rimar perros con árboles

o hacerme un harakiri en el pulgar cuando atardece...

bailar como un poseso

al ritmo del Dough roller blues de Garfield Akers
y decidir si me muerdo una uña
o me fumo el próximo cigarro
como un suicida...

pero que no me duela morir,

porque no merece la pena que me vaya de aquí
con un recuerdo amargo...

que no me duela morir...

y rimar las costuras de tu falda con los muslos
o poner mantequilla en las galletas,
y caminar toda una noche entera
mientras llueve
o simplemente dejarme caer en la cama
como un fardo...

Y que me canse de usar solo la mano derecha

o que me olvide de que tengo un omóplato
mientras miro tus senos de glicina a contraluz
y con el filtro verde de mis ojos...
y que siga deseando acariciar los meses
como a tu vientre hecho de cutis fino y blondas suaves...
y no sentirme indiferente
como las reses en el paisaje,
estancadas en los pastos con nada que hacer...

Que no me duela morir...


o que me duela poco...


que no sienta dejaros

y todo sea rimar la madera de pino con mi cuerpo
o rimar estos ojos con el negro total de algún abismo...

y que de pronto vea tu boca viniendo

y mar picada...

y que eso sea todo.


Podéis encontrar más poemas como este en el libro Los 400 golpes que acaba de publicar Luis Felipe Comendador.

¿Forma de conseguirlo? Pues supongo que la única forma de conseguirlo es encargárselo a él a través del correo electrónico, el blog o el facebook, o a través de la Asociación Cultural "El Zurguén", que es la que ha publicado. Yo se lo pedí vía correo electrónico: felipe@lfediciones.com

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