sábado, 29 de diciembre de 2012

PARAÍSOS DEL SUICIDA

Paso por Madrid y, de amigo en amigo, caigo en la librería Hiperión, donde me encontré con este poemario que no conocía del siempre más que apreciable Luis Felipe Comendador.

Paraísos del suicida fue premiado en la sexta convocatoria del Tardor.

Desconozco si L.F. Comendador se ha inspirado o no en la Antología de Spoon River para escribir este poemario, pero ambos, salvando las distancias del estilo, tienen un aire común: los dos son una galería de personajes desaparecidos —en el primero básicamente imaginarios (no todos), en el segundo absolutamente reales—; en ambos son los desaparecidos los que nos hablan; tanto el uno como el otro están redactados desde el punto de vista del que se ha ido. La gran diferencia es que en el del bejarano el friso de personajes está formado por poetas que se han suicidado, de ahí el título. Cada poema, de hecho, se acompaña de una nota que nos cuenta cuándo y con qué se despidió de la vida.

En cuanto al estilo, debo decir que el de Comendador tiene un lenguaje mucho más rico, menos directo, más trabajado, más poético. Vosotros mismos podéis comparar (el de Spoon River está cuatro entradas más abajo):

PAUL CELAN LLEGA A NINGUNA PARTE

Vivir en las manecillas de un reloj
pataleando los minutos,
salvando los terribles segundos...
nunca el tiempo fue tan circular,
tan repetido.
Luchar por la espiral
o quizás por el eclipse
es la utopía.

Pero el tiempo camina, 
                                 inagotable,
sin ojos,
sin un olfato cierto,
           sin saber tan siquiera
de su absurdo infinito.

no sirve nada ya
                             que no sea
morir ahogado en la clepsidra.

                               Quizás el Sena.

PS: Desde aquí mis mejores deseos para que ese Annus horribilis que ha pasado la Librería Hiperión sea pronto nada más que un recuerdo lejano.

2 comentarios:

  1. Me parece que este poema no hace honor a Celan.
    Lo siento

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Querido anónimo, ¿qué es hacer honor a...?, ¿qué es lo que sientes?, ¿a quién diriges el comentario?

      Suelo agradecer los comentarios en la medida en que indican una forma de participar en la marcha del blog, en la medida en que posibilitan un diálogo sobre el tema de la entrada, pero este comentario parece que no hace alusión a la entrada, ni tampoco parece dirigido a mí, sino al autor del poema con quien da la impresión de que no compartes la visión sobre Celan. ¿Es así? Si es así, deberías exponerlo en otro sitio y no aquí.

      Por otra parte, me parece de mala educación no firmar lo que se escribe, no responsabilizarse de lo que se dice. Espero que haya sido un despiste o algo similar, porque no tengo por costumbre contestar ni mantener anónimos entre los comentarios.

      Eliminar

Todos los comentarios que estén firmados serán bienvenidos, pero no mantendré anónimos.