viernes, 24 de agosto de 2012

DOSTOYEVSKI LEE A HEGEL EN SIBERIA Y ROMPE A LLORAR

Me sentí atraído por este libro nada más ver el título. No tenía ni idea de quién era Földényi, ni de qué podía tratar el opúsculo (no llega a las cincuenta páginas de texto), pero el título me estaba diciendo que me lo llevara a casa.

Leí la contraportada, la primera solapa y eché una ojeada a su interior. Puedo decir que después de haberlo leído comparto la tesis del autor y el título me sigue pareciendo extraordinario, además de que recoge perfectamente bien la idea central.

Seguramente te estarás preguntando cuál es esa idea, porque aunque el título da muchas pistas, sería necesario estar sincronizado espiritualmente con el autor para saber de qué nos va a hablar. Pero lo voy a dejar aquí, aunque no sin darte algunas pistas (enlaces incluidos).

Si Hegel no es tu filósofo favorito, si te gusta Dostoyevski (aunque no es estrictamente necesario) y si crees que nos estamos pasando un pelo con nuestra fe en la capacidad científico-técnica y en las ideologías que la sustentan, este librito te va a gustar, no lo dudes.

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