sábado, 30 de abril de 2011

CABELLERA DE BERENICE

La historia que hace referencia a esta constelación tiene algo de post- y de culturalista, pues no nace de forma natural, no surge en el crisol de las leyendas transmitidas de una generación a otra, ni alude a dioses, héroes u otros seres mitológicos. Tiene que ver con personas reales y es creación de un astrónomo.


Berenice de Cirene se casó con Ptolomeo III, tercer faraón de la Dinastía Ptolemaica (estamos, por tanto, en la época helenística). Cuando el faraón partió a conquistar Siria, Berenice ofreció su cabellera a la diosa Afrodita para que esta cuidara de su marido. (Otra versión dice que la ofreció como agradecimiento por su regreso victorioso). La cuestión es que esa cabellera desapareció del templo donde había sido guardada y el enfado del faraón fue monumental, hasta tal punto que hubiera mandado ejecutar a los sacerdotes responsables del templo de Afrodita, si no hubiera sido por la intervención imaginativa de Conón de Samos, quien se apresuró a explicar que había sido recogida por la mismísima diosa y colocada entre las constelaciones de Leo, Virgo y Boyero.


La constelación está formada por estrellas de poco brillo y es difícil de ver si el cielo no está muy limpio; sin embargo, próxima a la estrella gamma, con un telescopio de aficionado, puede verse la galaxia Ojo Negro (M 64), y junto a la estrella alfa, un bonito cúmulo de estrellas, M 53.

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