lunes, 16 de noviembre de 2009

EN DEFENSA DE LOS OCIOSOS


Acabo de comprar y de leer el opúsculo -40 paginillas de nada- de R.L. Stevenson. Simplemente me ha fascinado. Es como un hermoso poema de Whitman; como un masaje en la espalda, cuando ésta se encuentra dolorida; como una caricia que recibimos en un duro día de trabajo. Es, en definitiva, un regalo.

Sólo por estas líneas, merece la pena invertir los 7€ que te cobran en la librería:


No hay deber que infravaloremos más que el deber de ser felices. Siendo felices, vamos sembrando por el mundo anónimos beneficios, que nos son desconocidos incluso a nosotros mismos y que, cuando eclosionan, a nadie sorprenden más que al benefactor.

No nos confundamos. No es que todos los ociosos sean felices, pero hay más probabilidades de encontrar un ocioso feliz, que de encontrarlo entre toda esa turbamulta de ocupados que siempre tienen prisa.

Otra más -y el que esto escribe es maestro-:

Mientras otros llenan su memoria con un montón de palabras, la mitad de las cuales habrán olvidado antes de que acabe la semana, vuestro novillero puede aprender algún arte realmente útil.

Sed felices.

5 comentarios:

  1. Ayer escuché un fragmento por la rádio y hoy he buscado el texto por interné, cuando he visto que era un librillo de Stevenson me lo he ido a comprar y ya me he lo he leído. Es magnífico, muy recomendable! Que gusto pasar el rato recordando el gusto a vivir.

    Quiero resaltar las páginas 26,27 y 28. Las releería una y otra vez.

    Un saludo desde Barcelona!

    ResponderEliminar
  2. Me alegro, Ricard, de que te haya gustado tanto como a mí.
    Muchas gracias por haberte atrevido a dejar un comentario.

    Un abrazo lleno de ociosidad desde Irún.

    ResponderEliminar
  3. Con éste título; En defensa de los ociosos,y los comentarios tan sugerentes,salí rápida a comprar el libro,lo he leído y me ha´gustado mucho, cuando lo he terminado,me han venído a la memoria, unas palabras que alguien dijo:No te apresures,no te inquietes,éstas aquí sólo para una breve visita.Así que cuida de detenerte y oler las flores.Un abrazo y una sonrisa.Manoli
    ,

    ResponderEliminar
  4. Me alegro de que el librito te haya gustado, Manoli.
    Hago míos tanto el abrazo como la sonrisa.

    Gracias por dejar el mensaje.

    ResponderEliminar
  5. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

    ResponderEliminar

Todos los comentarios que estén firmados serán bienvenidos, no mantendré anónimos.