jueves, 23 de octubre de 2008

ANTONIO GAMONEDA, Malos recurdos

MALOS RECUERDOS

                                      La vergüenza es un sentimiento revolucionario
                                                            Karl Marx

Llevo colgados de mi corazón
los ojos de una perra y, más abajo,
una carta de madre campesina.

Cuando yo tenía doce años,
algunos días, al anochecer,
llevábamos al sótano a una perra
sucia y pequeña.

Con un cable le dábamos y luego
con las astillas y los hierros. (Era
así. Era así.
                 Ella gemía,
se arrastraba pidiendo, se orinaba,
y nosotros la colgábamos para pegar mejor).

Aquella perra iba con nosotros
a las praderas y los cuestos. Era
veloz y nos amaba.

Cuando yo tenía quince años,
un día, no sé cómo, llegó a mí
un sobre con la carta de un soldado.
Le escribía su madre. No recuerdo:
«¿Cuándo vienes? Tu hermana no me habla.
No te puedo mandar ningún dinero...»

Y, en el sobre, doblados, cinco sellos
y papel de fumar para su hijo.
«Tu madre que te quiere.»
                                       No recuerdo
el nombre de la madre del soldado.

Aquella carta no llegó a su destino:
yo robé al soldado su papel de fumar
y rompí las palabras que decían
el nombre de su madre.


Mi vergüenza es tan grande como mi cuerpo,
pero aunque tuviese el tamaño de la tierra
no podría volver y despegar
el cable de aquel vientre ni enviar
la carta del soldado.


Ya está colocada la colección de A. Gamoneda en la sección TERTULIAS. Siento decir que he intentado varias veces ponerme en contacto con las editoriales para pedir el permiso correspondiente, pero, simplemente, no me han contestado. Me gusta respetar los derechos de autor, porque de ellos viven los escritores y las editoriales, y porque esa es su voluntad, aunque no coincida con la mía. Ante el silencio, he tomado yo la decisión.

En cualquier caso, os recomiendo la lectura de Esta luz. Galaxia Gutenberg. 2004. Ahí podéis encontrar su obra poética.

Feliz lectura.

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